lunes, 25 de julio de 2011

Triggerfinger, lo mejor de High Voltage 2011 en Londres


En una siguiente entrada en unos días trataré de comentar lo vivido en la magnífica edición de High Voltage 2011, incluyendo algunas inexplicables cagadas con el sonido que nos privaron de disfrutar al 100% de un estupendo Michael Schenker o Slash, pero ahora, sin más retraso, quería comentar el increíble momento con los belgas Triggerfinger.

Lo que vimos el otro día en el escenario pequeño del High Voltage, te reconcilia con esto del rock. ¡¡¡Son la bomba!!!. Una máquina de hacer rock, cojonudos, no tengo calificativos. Solo puedo decirte que si aparecí por ese escenario, en principio más enfocado al metal más pesado, fue por casualidad. La sorpresa fue mayúscula. La vitalidad, el derroche de energía, el desparpajo, la socarronería, el brutal sonido, sucio, corrosivo, megafuerte, la caña. Tres tios y parecen un batallón completo. La sección rítmica es como una patada en los cojones, directa a los huevos. La música, oscura, simple pero no fácil. Blues por encima de todo, le deben a Zeppelin mucho, y a Whipe Stripe y a Wolfmother, es decir a Zeppelin otra vez, y a Nirvana y algunos mas. La puesta en escena extraña, con el gordo enorme que toca el bajo como si estuviera orgasmando en cada nota subrayada, mirando al cielo con movimientos robóticos, el batería contrahecho y con un traje imposible mezcla de mod pasado de vueltas con putero de club de harlem, y una pegada que lo flipas, y ese guitarra que suena como el eslabón perdido de Jack White, y que viste a medio camino de un banquero de le época victoriana y un ganster de cine negro de los 40 norteamericano y que alterna los guitarrazos con puñetazos a los platos de su colega contrahecho.

Todo un espectáculo, lo mejor sin duda del high voltage fue visto por solo una centena de espectadores lamentablemente, pero si llega a programarse en el escenario principal, le echan la pata encima a los mismísimos Black Country Communion (bueno, solo es una exageración, pero no está muy lejos de lo que podría haber pasado).

Ahí os dejo una foto mía del evento, y el enlace para que veáis algo parecido a lo que vimos el otro día:

http://www.youtube.com/watch?v=tx4hvE4a0Fc&NR=1

Sin duda, un gran esperanza para el rock, a mi ya me han ganado ¡¡¡¡que viva TRIGGERFINGER, Larga Vida a Triggerfinger!!!

viernes, 24 de junio de 2011

El mítico “Donington”, ahora Download, se empapó de rock



Que el rock no lo inventaron los ingleses es verdad, pero que el rock es lo que es, por los ingleses, también lo es. Ellos lo llevaron de la cuna a la adolescencia y luego a la madurez. Lamentablemente para el rock, otros se están encargando de hacerlo viejo.

Pero cuando acabas de estar por primera vez en tu vida en un evento mítico como este, ya no tienes duda. Con lluvia, con frio, con calor o como sea, los ingleses aman el rock, casi tanto como la cerveza o el té, y llenan “descampados” del calibre del de Donington. No solo eso, si no que llenan un montón de descampados, y algunos además simultáneamente. Te recuerdo que simultáneamente se celebraba el Isle of Wight. ¡¡Menudo fin de semana en la pérfida Albión!!

No saben comer, no saben beber, no saben disfrutar de la calle, pero saben disfrutar del rock. La verdad es que lo único que fastidió el evento fue la lluvia, que se ensañó especialmente en un fin de semana especialmente duro en una tierra acostumbrada a la lluvia y a un tiempo increíblemente cambiante. Entrando al recinto, no podía evitar recordar las lecturas como adolescente de aquel Popular 1 de Serra y otros. Aquellas fotos del mítico festival, melenas, chupas de cuero, vaqueros, parches, muñequeras, lluvia, ¿lluvia?. Si lluvia, pero claro, uno en aquella época pensaba, llueve, pero no pasa nada es verano. ¡Nada de eso!. Aquí es verano y hace frío, y puede hacer mucho frío. De ahí que mi admiración por los ingleses en esto del rock se incremente aún mas. Con el frío que hacía, no había quien aguantase, pero ellos seguían disfrutándolo.

Pues, bien, la organización chapó. El recinto a pesar de la enorme extensión, sus 4 escenarios y alguno mas pequeño, está dotado de los servicios necesarios para que tener una experiencia gratificante y en la medida que cabe cómodo.

Ni una cola para beberte una cerveza. La cerveza ¡no estaba caliente! Incluso más fría que en muchos Pubs británicos. Si te sobran tickets, puedes devolverlos entre 9:00 y 10:00 p.m. Comidas, las que quieras, todas ellas basura, pero las que quieras. China, asiática de diferentes sitios, india, marroquí, mejicana, italiana, española, francesa, inglesa, etc. Puestos de camisetas, de ropa, de souvenirs, de masajes, de pintura, de concursos de todo tipo, cacharritos de feria para no aburrirse, y de fondo, 4 escenarios siguiendo con precisión el horario, para que uno pueda prepararse su propio programa. En cuanto a la música, especialmente me gustaron las actuaciones de Black Stone Cherry y Alter Bridge. Rock clásico de alta calidad. Buenísimas actuaciones estas.

Pero desde luego, si hay algo que resaltar, esta es la actuación de Korn. No es que sea un grupo de mi gusto. Pero presenciar un acto de comunión masivo entre público y artista, siempre es algo mágico que se agradece. Eso fue lo que presencié, más allá del pogo, y de los pirados que mandaban a volar las 4 libras que costaba la pinta para empapar a los pobres desafortunados sobre los que caía. La experiencia de ver cantar al unísono, padres e hijos, jóvenes y gente que me sacaba más de 15 años, melodías extrañamente armoniosas y delicadas en contraste con pasajes de brutalidad y simpleza rapera y metálica, con un cielo plomizo de telón, consiguió lo más parecido a ese acto de comunión del que hablaba. Frente a esto los Def Leppard, parecían los Bon Jovi jugando a la señorita Pepis.

Así pues, sin duda resulta muy recomendable disfrutar de la experiencia en este país de “bárbaros” que es el Reino Unido.

domingo, 5 de junio de 2011

Los magistrales RUSH reventaron el LG Arena de Birmingham


Cuando empecé a redactar este comentario sobre el concierto que vi de RUSH en Birmingham, estuve pensando en hacerlo tratando de parecer muy profesional. Pero luego me di cuenta de que era una estupidez porque uno no puede ser muy objetivo cuando de lo que va a escribir no es de un grupo más, sino de uno de sus grupos más queridos. Para entender esto quizás sería bueno ponerse en el papel de un niño grande que en esencia es el mismo que hace más de 20 años llegó a casa con una copia del vinilo de “Fly by Night” que le había dejado su colega Emilio, traída de una de sus visitas veraniegas a Londres. Desde aquel momento, nunca he dejado de amar la música de este trio canadiense, ni de no entender porque nunca han actuado en España, o porqué es uno de los escasos países donde nunca han tenido un éxito arrollador.

Así pues, incluso antes de asistir, decidí que me limitaría a contar de una forma lo más objetiva posible, pero sin esfuerzos artificiales, lo que viera. Yo era un niño con el juguete que siempre había querido y lo disfrutaría. Sin embargo lo que vendría cubriría todas mis expectativas.

Para empezar, curiosamente al menos para mi, el espectáculo duró 4 inusuales horas, de las cuales 3 horas y 20 minutos fueron de concierto. Esto desde luego es algo increíble hoy día, pues todos los grupos se ajustan casi como un reloj nuclear a las consabidas 2 horas. El público, masculino en su mayoría y de una edad media alta. El aforo casi completo. Los pocos asientos no cubiertos del gallinero estaban más que justificados ante una gira que ha parado por Sheffield, Manchester, Birmingham, London, Newcastle y Glasgow.

El concierto además comenzó y terminó con la proyección del extra de unos cortos que incluían como reparto a los propios músicos de RUSH. Y como el evento se dividió en dos partes con un descanso de unos 20 minutos para tomar algo y que estos músicos entrados en años pudieran descansar, la segunda parte también se iniciaría con un video. Todos ellos la verdad muy divertidos, y que nos permitieron ver a un Geddy Lee haciendo solventemente de actor, y a unos Alex Lifeson y un Neal Peart menos resolutivos pero también efectivos. Estos videos ironizaban sobre la verdadera historia de un tal grupo “RASH” e introdujeron el motivo de la máquina del tiempo en los mismos, permitiéndonos ver al trío parodiándose así mismos e intercambiando instrumentos, así como imitando de forma divertida los gestos y movimientos típicos de sus colegas.

Tras este corto, sin teloneros, el concierto comenzó con un sonido no muy bueno al principio, que iría mejorando de forma clara con el paso del tiempo. Así, los tres magníficos se lanzaron a la interpretación de sus grandes éxitos, aunque salpicados por algunos números diferentes. El set list comenzó con “The Spirit of the Radio”, y continuó con “Time Stand Still”, “Presto”, “Stick it Out”, etc., terminando la primera parte con, “BU2B” (algo oscura y heavy), “Freewill”, “Marathon” y “Subdivisions”. Tras el intermedio, tocaron de un tirón todo el “Moving Picture”, lo cual fue todo un lujo, luego vinieron otras entre las cuales introdujeron “Caravan”, y el siempre esperado solo de Neil Peart en “Love For Sale”. El solo fue estructurado en 3 partes, separadas cada una de ellas por el movimiento de 180º del Kit. La primera parte se centró en el despliegue técnico del batería, la segunda introdujo batería electrónica y sonidos pregabados, y la tercera más fuerte estuvo acompañada con un video de un robot “orquesta” que tocaba al mismo tiempo que Neil.

Terminaron el concierto con “Closer To The Heart”, “2112 Overture/The Temples of Syrinx” y “Far Cry”. Para los bises, tras hacer esperar al público el tiempo que se merecían tras el enorme despliegue presentado, tocaron “La “Villa Strangiato” finalizando con un magistral “Working Man”. De despedida el bonus track de un nuevo video con los actores Jason Segel y Paul Rudd que simulan haber estado en el concierto y haberse colado en el camerino, comiéndose el sándwich preferido de Neil y siendo pillados infraganti por el grupo. Finalmente son obsequiados con la guitarra de doble mástil de Alex.

En definitiva, más ajamonados, excepto Geddy que está más amojamado, más viejos y moviéndose menos que en los videos que todos hemos visto, pero con la misma energía en su sonido que en sus grabaciones en directo. La música impecable, un cuidado diseño y attrezzo del escenario, el “pulpo” mecánico-electrónico que colgaba del techo del escenario y que organizaba las luces y efectos visuales, y unos cortos de material extra, han hecho del concierto que aquí estoy comentando, uno de los más memorables conciertos a los que he asistido. Y la pregunta que surge por lo tanto es, ¿para cuando RUSH en España?

lunes, 11 de abril de 2011

Rosendo Mercado, histórico del rock patrio, presentó ayer Mala Tiña


Patrañas abrieron para el carabanchelero, con un rock sureño muy a lo Black Crowes, y tras tocar “Patrañas” nos deleitaron con una estupenda versión del “It´s a long way to the top if you wana rock and roll”, de los ACDC de Bon Scott así como otras joyas sureñas. Los malagueños sonaron muy compactos, destacando sobremanera su magnífico guitarrista alopécico, así como un cantante mezcla entre Chris Robinson y el Bon Scott más gamberro, que se movía con soltura y desparpajo en el escenario. Rock vieja usanza de calidad.

Tras el telonero apareció el creador del “Rock Urbano” como estilo propio del rock patrio, un Rosendo que no acaba de sonar bien, con una guitarra más estridente de la cuenta y un sonido no muy bueno, pero que fue mejorando poco a poco. De entrada el maestro nos sorprendió abriendo con un popurrí instrumental, en una de las más extrañas aperturas que yo recuerde. Posteriormente el set list, sin grandes sorpresas, destacando momentos como el Pan de Higo, o el Veo, Veo…mamoneo. No podía faltar un recuerdo a los míticos Leño, con Cucarachas y Maneras de Vivir.

Ya quedan lejos aquellas míticas actuaciones de Leño en el Tivoli, o en la Plaza de Toros de Málaga como telonero de lujo de Miguel Ríos. La energía de aquellos días del Rory Gallagher hispano, es solo un recuerdo para aquellos que tuvimos la fortuna de verlos. Son ya 57 años, y no podemos esperar que se comporte como lo hacía entonces, ya no es un chiquillo. Sin duda si queremos ver esa energía, tendremos que recurrir a youtube y ver las actuaciones grabadas de la época.

sábado, 29 de enero de 2011

Thin Lizzy en el Hammersmith Apollo de Londres: doble ración de nostalgia


La verdad es que para un aficionado al hard rock, el Hammersmith es algo así como el circuito de Assen para un aficionado a las motos, la Catedral del Rock. ¡Cuántos discos de rock contundente en directo han sido grabados en ese teatro! Bueno, sus sillas y anfiteatros son parte de lo mejor de la historia del rock británico, y por lo tanto del rock mundial. Así, que con este sentimiento especial de estar a punto de hacer realidad un sueño de juventud, muchas veces imaginado y casi familiar de tantas veces visto en fotos, fundas de LP y videos, me dirigía con un amigo desde Gloucester Road en el metro hacía la parada de Hammersmith, justo en frente del famoso teatro.
Una vez allí, y anunciado en sus clásicas letras lisas sobre fondo luminoso en blanco, podía leerse la banda de la noche, Thin Lizzy. Desde luego una banda a la altura de una primera vez en tal distinguido teatro, aunque como todo el mundo sabe sin Phil Lynnot. Y claro está ¿Qué es Thin Lizzy sin Phil Lynnott? Pues una banda de tributo. Pero eso si, una banda tributo de lujo, y que parece ir a por todas. El grupo cuenta con Scott Gorham a la guitarra, Brian Downey a la batería y Darren Wharton en los teclados, además de Ricky Warwick (The Almighty) a la guitarra y voz principal, Marco Mendoza al bajo y Vivian Campbell (Def Leppard) a la guitarra. Elenco de lujo.
Warwick suena muy a Phil, mucho, y uno llega por momentos a olvidarse que no está allí Phil Lynnot, aunque las dos pantallas gigantes y las cariñosas imágenes proyectadas de homenaje al irlandés, auténtico símbolo de la banda, no dejan que te olvides de ello, provocando en cada ocasión un aullido de reconocimiento de la audiencia. La actuación tuvo un sonido correcto, y una magnífica iluminación, desgranando muchos de sus clásicos, desde “Are You Ready” o “Jailbreak”, a “Still In Love With You”. Especial es siempre la interpretación de “Whiskey In The Jar” que subió la emoción muchos enteros e hizo visibles a muchos de los irlandeses presentes en la sala. No podemos olvidar la estupenda “Cowboy Song” o “The Boys Are Back In Town”. Para los bises, la gran Rosalie, Bad Reputation y finalmente los barrocos, célticos y largos hard rockeros riffs de Black Rose, magnífico colofón a la fiesta.
El teatro hasta el techo, sin espacio para un alfiler, con 6000 guiris educadamente sentados, que por fin con la llegada de los bises se soltaron la melena y se pusieron en pie. Eso si, la edad media era de 35 años para arriba. Alguna que otra melena, y mucha barriguita y pelo blanco, con la emoción a flor de piel. Pintas a 4 libras, y entrada por unas 30 libras.
Un noche mágica y largamente esperada, que solo podría haberse mejorado habiendo estado presente en uno de esos momentos que contribuyeron a inmortalizar el Hammersmith con Motörhead, Maiden, Whitesnake o Sabbath.

domingo, 21 de noviembre de 2010

¿Quien a dicho que no hay parques de atracciones para adultos? LetZ Zep nos transportó el miércoles 17 a nuestro propio Disney


Íbamos, creo que casi todos, expectantes. No íbamos a ver a los más grandes. Íbamos a ver a simples imitadores, nada más. A pasar un buen rato mientras nos tomábamos una cerveza. Pero ¡ojo!, el grupo no imitan a cualquiera, y además sabíamos que lo hacen estupendamente.
Así pues un grupo de fanáticos Zeppelianos se reunía a las 23:00 horas en las sala Vivero de Málaga el miércoles 17 de noviembre dispuestos a escuchar con gran nostalgia (aunque la mayoría nunca los hayamos visto nunca) a unos magníficos músicos, y pseudoactores, imitadores del mayor grupo que jamás ha existido, mientras a nuestra selección campeona del mundo le metían una buena goleada nuestros vecinos portugueses.
Entrábamos, muchos con nuestras camisetas de la banda, esta vez si, puesto que precisamente íbamos a rendir tributo a Zoso y compañía. Primera sorpresa, la entrada a 20 euritos. ¡Vamos! caché similar a un Fito, un Loquillo u otros del estilo. La verdad es que te lo piensas, pues en realidad lo que vas a ver es un circo, una representación, un engaño para algunos, pero ciertamente es lo más cercano de ver a los Zeppelin que probablemente iba a estar nunca. Además, no deja de ser esto de ver a una banda de covers una cuestión relativa. Sino que es ir a ver a Thin Lizzy hoy día, ¿no es lo mismo? ¿Qué es Thin Lizzy sin Phil Lynnot?. ¡Al menos los Guns & Roses van con Axl Rose!, y esto son solo dos ejemplos. ¿recuerdan a los Judas Priest post Halford?
Total, conscientes de a lo que íbamos, pero forofos Led-Zeppelinanos, nos encontramos de entrada a un grupo de teloneros. No conseguí enterarme del nombre de los mismos, pero os puedo decir que lo pasamos genial y que consiguieron calentar el ambiente. Comenzaron con el Enter Sandman de Metallica a toda pastilla, y el repertorio incluyó 3 temas del lunático Ozzy, incluyendo el Bark at the Moon, así como el Resistiré de los Barón, el Breaking the Law de los Judas o el Holy Diver, que clavaron, de Dio que en paz descanse.
Tras unos 40 minutos de descarga rockera, y una espera inmerecida posterior de las “estrellas” para que consumiéramos (difícil pues se trata de un día laborable), salieron Letz Zep a las 23:45, con 45 minutos de retraso. Deberían reflexionar los dueños de la sala, pues a una actuación como esta vamos gente de cierta edad, con compromisos laborales, por lo que van a conseguir que no repitamos. Bueno, pues salen, y efectivamente al cantante le sobra tripita, pero se da un aire bastante parecido a Super Plant, el batería se parece bastante, y el bajista, podría pasar por John Paul Jones sin ningún problema, “es clavado”. En cuanto al “guapo”, como le llaman, no le veo el parecido con nuestro Dios Zoso, excepto por la delgadez, y el pelo negro. Sin embargo el parecido real lo demostraron cuando comenzaron a tocar. El “guapo” clavó tema por tema, y el resto hizo lo mismo. El atrezo en consonancia. El “guapo”, con una mala imitación del mítico traje de serpiente de Zoso, el batería sin concesiones, John Paul Jones a lo zeppelín I, y “Robert Plant” mas como en los 80.
La estrategia fue acertada. Realmente nos fueron transportando a nuestro Disney particular, poco a poco, lentamente pero sin pausa, y finalmente lo consiguieron, ¡genial!. Estoy completamente seguro de que si se hubiera tratado de un fin de semana, hubieran reventado la sala. De la expectación al inicio, cuando aprovecharon para tocar los temas más lentos y bluesys del Zeppelin I, II y III, que nos fue acostumbrando a verles las caras y a asumir que por mucho que quisiéramos, no eran ellos, fueron pasando a los temas más cañeros. Así disfrutando primero de las interpretaciones que les facilitaron el lucimiento, nos fuimos olvidando de lo imposible de olvidar, y fuimos “creyéndonos” que podía ser, que podíamos imaginar y soñar, y que como el sonido así lo decía estábamos recreando a los Gigantes. Sonaban, si, ¡¡sonaban como los mismísimos Zepellin!!, pero de verdad, completamente, así que cuando fueron a atacar los temas más rápidos, empezando por el magnífico “Achilles Last Stand”, fueron quedándose con nuestras almas. Poco a poco comenzamos a cantar los clásicos, uno por uno, a corear y a agitar puños y manos y a saltar, y a entrar en comunión con el resto de creyentes entregados completamente. Incluso pudimos ver algunas lágrimas de asistentes, muy entrados en años.
SI hubo un momento mágico sin duda fue la interpretación casi perfecta del “Stairway to Heaven”. Qué decir de “Rock & Roll”, “Black Dog”,….. y todos los demás clásicos.
Al finalizar, tras varios bises, y con el público pidiéndoles más, la ilusión cesó. Volvimos a la dura realidad, no eran Led Zeppelin, solo Letz Zep, pero las sonrisas de satisfacción agridulce de todos nosotros lo decía todo….

miércoles, 28 de julio de 2010

Y el Señor de las Gybson bajó de los cielos en Córdoba

Jueves noche 22 de julio de 2010 a las 23:30, teatro de la Axerquía, en la que fue la capital del mundo, Córdoba la mora, ¡calor!, ¡¡no, que va!! Pa morirse niño, parecía que habían abierto las puertas del mismísimo infierno, y el Sr. Bonamassa, Sr. Del Blues y catedrático de Rythm & Blues & Rock, Dr. Bonamassa, Dios para paganos amantes de la guitarra, se metió en la encrucijada de caminos del infierno, y dio una impresionante lección de blues and guitar.
¡Acojonante!, en dos palabras, “im” “presionante”. Puntalidad nipona, a las 23:30, incluso algo antes, sale un tipo vestido de traje gris con las luces de escenario de espera y si no fuera porque se le reconoce, parecería que se trataba de un simple roadie, pero no, es Joe Bonamassa al que le acercan una guitarra de doble mástil y por las buenas sin más, empiezan a desgranar auténtico, genuino, pesado, y brillantísimo heavy blues del Misissipi, y del Londres de la mejor tradición de la resaca del Swinging London. Este 33 añero que fuera niño prodigio del blues, amamantado por el mismísimo B.B. King desde los 12 años, que sudó como si se hubiese zambullido en el mismísimo Guadalquivir, y con un sonido magnífico que además permitió que se pudiera hablar mientras se disfrutaba de la lección sin subir el tono de voz, enseñó cómo se puede ser un gran virtuoso y al mismo tiempo transmitir feeling a raudales. Los Vai, Malsteen y Satriani de turno, tendrían que tomar buena nota de que los ejercicios gimnásticos mástil arriba y abajo, son un latazo que a nadie conmueve. El grupo con Bogie Bowles a la batería, el bajo de Carmine Rojas y los teclados de Rick Melick, preparándole el terreno para el lucimiento del amo de la guitarra, aunque a destacar al magnífico y jovencísimo batería, otro cátedro.
Momentos álgidos hubo muchos, aunque el momento místico del Sloe Gin, donde se podía disfrutar hasta del más mínimo ruidito emitido por las cuerdas de la Les Paul sin que en ningún caso se tratase de ruidos indeseados, y sin duda las zeppelianas y magistrales The ballad of John Henry, Bridge to Better Days o la versión del Just Got Paid de los barbudos de Texas con Flying incluida fueron de los mejores. No podemos olvidarnos de los guiños a Tommy Bolin y el Spectrum de Billy Cobham.
Visto lo visto en Córdoba, los esperados Black Country Communion de Glenn Hughes, Jason Bonham, Derek Sherinian de los Dream Theater, y el propio Joe Bonamassa, puede que le roben el dorado cetro de herederos de Led Zeppelin a los Them Crooqued Voltures.